Soy adicto a caminar despacito.
Por Madrid, la ciudad sin barniz.
Aquella en la que los borrachos se encuentran con amigas putas
y les susurran:
¿A cuanto el polvo?
Lo dicen muy enfadados, realmente gritan:
"TE AMO", aún más desesperados
Por las pieles, aquellas que cuando me acarician hacen que me tiente.
Sí, el amor.
Las mismas que me hieren cuando no se comprometen
y hacen que me tambalee
que Soledad me esconda para protegerme.
Por ti, que bebes de mis versos.
Recuerden que soy adicto.
Por Madrid, la ciudad sin barniz.
Aquella en la que los borrachos se encuentran con amigas putas
y les susurran:
¿A cuanto el polvo?
Lo dicen muy enfadados, realmente gritan:
"TE AMO", aún más desesperados
Por las pieles, aquellas que cuando me acarician hacen que me tiente.
Sí, el amor.
Las mismas que me hieren cuando no se comprometen
y hacen que me tambalee
que Soledad me esconda para protegerme.
Por ti, que bebes de mis versos.
Recuerden que soy adicto.


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