Llueven guirnaldas al alba
posándose suaves entre las casas
tan juntas, tan aisladas
quizás mañana nieva esperanza.
Es en el fragor de un nuevo día
que el alba se insinúa y brilla
seductora con su sonrisa.
Sirena cruel, despiadada e insumisa.
Los acordes de una guitarra
acompañan flamencos a Alba
hasta el lugar donde trabaja
dejando un poco de sí cada jornada.
Reina en una tierra de apariencia fría,
algo angosta, solitaria y vacía.
Despreocupada y alegre camina
y da muerte a aquellos que la miran.
Ufana, rechaza al que engalana
sus oscuros deseos con poesía barata.
En sus ojos su inteligencia amaga
un pasado de derrotas amargas.
Así es Alba difícil pero sencilla.
Ruego disculpen tanta palabrería,
me olvidé del alba que describía
queda la confesión fruto de mi cobardía.
skip to main |
skip to sidebar
Tuesday, December 6, 2016
Wednesday, November 30, 2016
Desvaríos
Mi
poema favorito es...
¡Matadlo
antes!
No
sea que acabe
esa
terrible frase.
¿Cómo
vas a tener un poema,
favorito
o no? ¿Cómo tal proeza?
¿Acaso
tienes a quien quieres?
¿O
lo mides? Entiende: querer es ser.
No
se tiene, no se mide.
Lo
dijo Shakespeare,
ser
o no ser, amar o no amar
leer
poesía, libertad.
*****
Me
gustas tú.
Tu
descaro en mis ojos.
Tu
tilde en ingles
What
do you mean?
Ya
me entiendes.
*****
Me
molesta la gente que escribe los días de la semana en minúsculas… y los meses,
y los años.
Me
explicaron allá por la primaria que había quién defendía escribirlos así porque
hay muchos.
Yo
me enfadé. Muchos... ¿Quién te dice a ti que eso los hace menos propios?
¿No
hay muchas Martas, Pepes, Juanes (no el parce) y aún así los escribimos con
mayúscula?
¿Es
que acaso son todos lo mismo y vives lo mismo?
¿Mañana
será igual que el próximo Jueves?
Es
más, casi me ofende que Mañana se escriba con minúscula. ¿Cuántos mañanas
iguales tuviste?
(Se
abstengan mis amirgos de responder).
Por
qué habría de haber un mañana.
Ni
polisémica tendría que ser...
Démosle
importancia y propiedad: Mañana, Jueves, Noviembre. Carpe diem.
*****
Que
me escribas: sintaxis perfecta
de
un desorden que late con fuerza.
Que
me roces la mano: huracanes
en
las entrañas frágiles, inestables.
Que
te sienta: temblor hecho
de
heridas, ilusión y bendito miedo.
Que
me sientas: suspiro jadeante
versos,
cuerpos, un instante.
Sunday, November 13, 2016
Nosotros.
Nosotros.
Tú
y yo, un momento, un instante.
Nosotros.
No-so(mos-o)tros.
Implícita
verdad, más certera que nunca. Somos nosotros.
¿Hace
falta algo más?
Pues
me explico.
Me
miras, te miro y aparto la mirada y cuando se vuelven a encontrar tú también lo
habías hecho.
Preguntas,
yo respondo un poco con verdad un poco con escudo, porque más allá de la
frontera de mis ojos se extienden campos de ensoñaciones no confesables,
supongo que a ti te pasará igual, pero no lo sé en realidad. Me cuesta verte
bien. Pero no es cosa tuya, es más mi juicio algo nublado, desarmado un poco
por ti.
Lo
que te decía, nosotros.
Tú
y yo, un momento, un instante.
Nosotros.
No-so(mos-o)tros.
Implícita
verdad, más certera que nunca. Somos nosotros.
¿Hace
falta algo más?
Pues
sigo.
Cuando
me preguntas qué pienso y digo nada, soy sincero, de verdad que eres no pensar,
estar tranquilo cómodo en una intensidad especial muy cómoda y relajada.
Esa
especie de tornado tranquilo que me invita a perderme en una inmensidad, a la
que no sé si tengo permiso de entrar o no, pero que ya estoy disfrutando a mi
manera.
Creo
que sí que está claro, ¿no?
Tú
y yo, un momento, un instante.
Nosotros.
No-so(mos-o)tros.
Implícita
verdad, más certera que nunca. Somos nosotros.
¿Hace
falta algo más?
Friday, November 11, 2016
Técnicas de test.
Aquí estoy una vez más, cara cara con la
Luna, desafiando su arrogancia, todo su arsenal de imposturas para amedrentar
las ánimas pérdidas que a estas horas se aferran a la melancolía para sentirse
vivos.
Lo hago, pero no recuerdo cómo lo hacía, he
cambiado, cuando ya casi tenía todas las respuestas, cambiaron al tipo
test.
Y me he pasado los últimos meses haciendo
muchas, ensayando para una meta difusa, a ver si lograba ese Matrix que se deja
entrever entre las opciones que da la vida... Será la a... la b... la c podría
ser, por poder... y la d me quiere sonar.
Las técnicas que me han enseñado, los
atajos, no sirven. 33.000 preguntas y como si nada... aquí sigo varado.
Así que ya que me miras altanera, Luna
Lunera, contraataco yo, que al final aprendí a defenderme de abusonas como tú.
Responded si os atrevéis cada tres errores
uno menos de autoestima y confianza, es un juego a todo o nada.
1. ¿Qué fue lo que fuimos?
a) Sólo amigos.
b) Conocidos haciendo deporte.
c) Aventureros osados.
d) Dos idiotas pseudoenamorados.
2. Asumiendo que la mejor opción fue la que
tomamos, ésa que nos devuelve a este aquí, a este ahora, ¿qué hacemos?
a) Fingimos normalidad, siempre se puede
elaborar una amistad.
b) No nos hablamos nunca más, podemos vivir
así.
c) Podemos no engañarnos y fingir ser dos
más.
d) Todas son ciertas, aunque no nos lo
creamos.
3. ¿Y qué si nos precipitamos?
a) Volvemos sobre nuestros pasos,
reflexionamos.
b) Seguimos engañando a aquellos que ven lo
mismo que nosotros.
c) Nos robamos sonrisas escondidas y
miradas encubiertas.
d) Hacemos lo nuestro: abandonarnos y no
hacer nada.
Tranquila descansa, vamos mal de tiempo,
pero eso ya no nos asusta, bebe agua, respira hondo, unos segundos, no te
desconcentres, tú puedes. Abre los ojos. Seguimos.
Acabamos ya, una última pregunta de estas
del final, de las que agobian en la forma por su aparente complejidad pero que
terminan siendo de respuesta directa. No pestañees, allá va.
Una historia de chica conoce chico, ella le
invita a cenar, él rechaza, no se deja seducir así de fácil. Ella inconformista
aplaca su curiosidad, pero vuelve a la carga, un anochecer cualquiera en
nuestro bar, entra despreocupada, sonriendo, disparando a matar, me guiña un
ojo: "quizás no a cenar, pero a una cerveza seguro que no te puedes
negar" y su mano posada delicada sobre mi espalda me invita a arriesgarme,
¿qué es lo peor que me podría pasar? "Que te dejes enamorar", me dice
sin apenas parpadear.
Pasan las horas y no hay música, ni barra
de bar, ni gritos de borrachos, ni compañeras mandándote a la mierda, ni amigos
olvidándose de mí porque ya estoy otra vez. Solos tú y yo en medio de la nada.
Pasa el tiempo y la conexión se hace
complicidad y ésta pasión que a su vez trajo cariño y de ahí al vivir juntos
llegando a la ausencia de ti y de mí y el no nos veamos más... al menos por un
tiempo.
Coletilla de Damócles, maldito oráculo
engreído que nunca miente pues aquí estamos otra vez, en esta nada que creamos
siempre a nuestro alrededor, mirándonos muy fijamente, diciendo todo lo que
miles de poetas no supieron escribir, queriéndonos furtiva y frustradamente.
Fin de la historia.
¿Qué hacemos? Recuerda, pregunta directa,
esta vez no se puede fallar.
Saturday, October 29, 2016
Otra vez a vueltas.
Ya
estamos a vueltas de nuevo
como
el lobo y la abuelita,
como
el rocío y los rayos de sol,
yo
en mi río llegando a tu mar.
En
este círculo que hemos construido
me
faltan vértices y reglas,
no
sé cuadrarte a mi gusto
ni
curvarme al tuyo tampoco.
Una
maleta y una partida de póker,
eso
tengo de ti en mi cuaderno.
Triste
sinsentido inconsciente,
juego
al escondite con tu recuerdo.
Nuevas
reglas: yo te escondo
y
tú no molestas siendo tú sin ser.
Porque
mira que cambiamos
y
sigo aguardando, no se bien a qué.
De
entre todas las salidas
de
esta rotonda, solo me gusta una
tan
cerrada, tan callada. Suposición:
subyace
en nuestras miradas.
Por
suponer, porque ni directo, ni indirecto,
y
me hago el tonto en tus silencios
a
la espera de que cerremos el círculo
como
debe ser, tendiendo al infinito.
Añadido.
Y
si me lo permite usted, ¿de qué va? No se puede ir por la vida así tan pasando
como si nada con tanta intensidad poniendo todo mangas por hombro. ¿Cómo voy a
arreglar este desaguisado intermitente al que me tiene condenado? Porque encima
es eso, me toca a mí poner orden, ¡a mí! Que lo más ordenado que tengo es la
cabeza y ya ve usted, que de tanto girar la tengo mareada.
Qué
ganas de tanto tornado.
Wednesday, October 26, 2016
MIR amor secreto.
Paratohormona,
hueso denudado, ya frágil,
me
falta calcio para aliviar tanta insuficiencia,
no
hay suplementos que alivien tanta ausencia,
me
falla el fósforo que me das y casi mejor que no llegue.
RCP
directa post elevación del ST,
sin
boca a boca que ya hay papers
que
indican que lo importante son las compresiones,
sobre
todo calma, no me agobio.
Pero
es que tienes mis neuronas en parasimpático,
porque
de simpático esto no tiene nada,
flojera
de todo, también de esfínteres
cada
vez que me dices ven.
¡Haloperidol!
Empiezo a verte de noche
a
mi lado, diabética mentira, pero mentira al fin y al cabo,
así
sin consentimiento informado
¿dónde
queda mi principio de autonomía?
Busco
con ahínco la cirrosis para olvidar,
no
quiero disulfiram.
Los
80% no me sirven,
no
hay OCA en OLA que me salve.
PCO2
elevada, gradiente alveolo-arterial normal
y
esta disnea que no corrige con O2 domiciliario.
pH
por las nubes, no sé qué tengo, quizás un trastorno mixto
te
echo de más y también de menos.
Ingreso
en la UCI aislado, por favor,
que
me monitoricen este bloqueo.
Voluntades
anticipadas por si no salgo.
Tiempo
intravenoso en bolos, sólo queda esperar.
Wednesday, October 12, 2016
Quiero ser tu libro
Mírame
a los ojos, fijamente, muy fijamente. Olvida mis pasiones y centrémonos sólo en
las tuyas. Como si fueses a comenzar mi desenlace.
Me
gustaría ser un libro para reflejarme en tus ojos cada noche, para ser el
motivo de que disfrutes a escondidas en cualquier momento totalmente absorta.
Pero
miento, sería cientos, miles, tantos como necesites.
Me
gustaría ser ese valor inocente que te inspiraron Julián, Dick, Ana, Jorge y
Tim.
Me
gustaría ser el corazón de Jack y la cabeza de Kirtash para engancharte.
Me
gustaría ser tu primera vez volando con Alexander Cold y su abuela Kate.
Me
gustaría ser la intensidad con que viviste tras el velo de Mariam y Laila.
Me
gustaría ser la ternura Salvatore o la centenaria Úrsula brillando en tus ojos.
No
es que quiera ser tu todo, no estoy loco. Es sólo que no me importaría
dárnoslo.
La
pasión con la que recitas a Neruda, Salinas o Benedetti.
La
sorpresa del perdón a Don Juan de Doña Inés.
El
acento de Galeano susurrándote al oído historias de Nadies.
La
prosa de Onofre de Bouvila y las Expos en Barcelona.
El misterio indescifrable y casi eterno
de Julián Cárax.
El deleite de entender a Descartes, Hume,
Marx o Nietzsche.
Quiero y no quiero.
Porque hay libros mucho mejor escritos
que yo, y a pesar de que lees infinidad de ellos, a mí me lees casi cada día.
Me lees como nadie lo ha hecho, me
disfrutas sin cansarte, sólo porque quieres, siendo tan tú.
Lees mucho y no me importa, te quiero
libre como la poesía, completa como las buenas novelas. Sólo por esa sonrisa
tan feliz, porque la compartas conmigo.
Ser sólo un libro y sentirse afortunado
porque poca gente como yo sabe que el mejor sitio donde se puede estar es en
tu mesita de noche, cerrado, esperando a ser abierto.
Cómo quiero ser tu libro.

