Wednesday, October 12, 2016

Quiero ser tu libro

Mírame a los ojos, fijamente, muy fijamente. Olvida mis pasiones y centrémonos sólo en las tuyas. Como si fueses a comenzar mi desenlace.
Me gustaría ser un libro para reflejarme en tus ojos cada noche, para ser el motivo de que disfrutes a escondidas en cualquier momento totalmente absorta.
Pero miento, sería cientos, miles, tantos como necesites.

Me gustaría ser ese valor inocente que te inspiraron Julián, Dick, Ana, Jorge y Tim.
Me gustaría ser el corazón de Jack y la cabeza de Kirtash para engancharte.
Me gustaría ser tu primera vez volando con Alexander Cold y su abuela Kate.
Me gustaría ser la intensidad con que viviste tras el velo de Mariam y Laila.
Me gustaría ser la ternura Salvatore o la centenaria Úrsula brillando en tus ojos.

No es que quiera ser tu todo, no estoy loco. Es sólo que no me importaría dárnoslo.

La pasión con la que recitas a Neruda, Salinas o Benedetti.
La sorpresa del perdón a Don Juan de Doña Inés.
El acento de Galeano susurrándote al oído historias de Nadies.
La prosa de Onofre de Bouvila y las Expos en Barcelona.
El misterio indescifrable y casi eterno de Julián Cárax.
El deleite de entender a Descartes, Hume, Marx o Nietzsche.

Quiero y no quiero.

Porque hay libros mucho mejor escritos que yo, y a pesar de que lees infinidad de ellos, a mí me lees casi cada día.
Me lees como nadie lo ha hecho, me disfrutas sin cansarte, sólo porque quieres, siendo tan tú.
Lees mucho y no me importa, te quiero libre como la poesía, completa como las buenas novelas. Sólo por esa sonrisa tan feliz, porque la compartas conmigo.

Ser sólo un libro y sentirse afortunado porque poca gente como yo sabe que el mejor sitio donde se puede estar es en tu mesita de noche, cerrado, esperando a ser abierto.

Cómo quiero ser tu libro. 

Tuesday, October 4, 2016

Gran finito: Seis días de creación y uno de reflexión

Lunes: voy a cenar con unos amigos a Gràcia, entre ellos te has colado tú. Nos miramos, suficiente para perder los colores y los sabores, las fragancias y los gritos a nuestro alrededor. Solo nuestra conversación toda la cena y un leve roce en mi mano al despedirnos.

Martes: me llega un WhatsApp: "¿Podríamos quedar para cenar, no? Atrévete."

Miércoles: volvemos a quedar, me hablas de América Latina, de mochilas, de aquella porra que casi te da, de Ismael Serrano y las noches en el Café del Teatro. Toca despedirnos, no quiero esperar más, ni que me empujes más, ya me tiro yo, te beso. Adiós vida.

Jueves: me agarraste y me dijiste que me pusiera un pañuelo en los ojos que tenías una sorpresa para mí.
Desperté y me presentaste tu mundo en tu isla, me subiste al Bervell y me fascinante con s'Horta del Rei y la catedral, con luces en los ojos sonriéndome amor, disfrutando de mi incredulidad, acariciando el presente, casi parando el tiempo. No sabes lo mucho y bien que te quiero. Te quiero tan bien...

Viernes: estamos raros. No sé qué pasa exactamente. Últimamente hay demasiadas conversaciones para hablar, intentar entender nuestros procesos y puntos vitales.

Sábado: te has ido muy mal. Todo empieza y todo acaba, no sé en qué momento lo nuestro fue acabar. No es que no tenga vida sin ti, es que mi vida contigo era mejor. Lloro, te extraño, te escribo con diferentes nombres, versos, cuentos, dramas y canciones. Nunca tragedias.

Domingo: despierto y pienso. Hoy decido quererte, perdón, queremos para casi siempre. Por lo que fuimos, por lo que somos y seremos. Casi siempre porque quiero días para lamentar que ya no somos lo que éramos.
Sin rencores, sabiendo que lo que compartimos fue único y distinto, irrepetible pero innecesario, un regalo que nos hicimos porque quisimos. Gran paz, gran amor.
En serio, te quiero tan bien...

Gran finito.

Thursday, September 22, 2016

Pues eso...

[...]

-Que sí, que sí, que te entiendo... Vale... Ya... Sí, sí, sí, si lo entiendo y es cierto en parte... Vale... Que sí... Pero es que John era mejor, ¿qué no entiendes? Paul, es muy bueno, pero John...

Pausa para las risas. Debía ser la centésima vez que mantenían esa conversación, y siempre acababa igual.

-Venga tío, hablamos, sí. De tu parte, que estoy dando una vuelta aquí con ella. Cuídate, un abrazo.

+¿Otra vez él?

-Sí.

+Oye, respóndeme una cosa, ¿alguna vez me vas a querer tanto a mí cómo a él?

-A ver compi, hay cosas que no me puedes pedir, esta es una de ellas. Además ¿por qué te comparas? Sois diferentes, los sentimientos también.

+Ya bueno, pero es que he recorrido medio mundo contigo, he aguantado tus ideas peregrinas y tu trabajo muy dignamente, ¿sabes? No sé...

-Ya, ¿pero sabes algo que he hecho contigo y que no he hecho con él?

Los dos quedaron callados mirándose con complicidad antes de echar a reír.

-Me refiero aparte de eso... Pedazo mal pensada.

+Ya claro... Pero es lo que os falta.

-Noooo, bueno, quizás... No, no, ahora en serio. A ti te he escrito un millón de veces. Y lo sabes...

+Eso es trampa y lo sabes, no me has escrito tanto y además nunca me dices cuándo es por mí y cuándo por otras.

-¡¡¡¡OH!!!! ¡¡Pero qué poca vergüenza!!

Volvieron a reír.

"¿Qué fue de nosotros los independientes?
Qué de aquellos planes solitarios,
qué de los momentos especiales arbitrarios
qué de esa conexión entre nuestras mentes.

¿Qué fue de aquellos: "sin compromisos"?
Qué de aquellas reglas que pusiste
qué de no romperlas y qué si no pudiste
qué de aquello que convertimos en vicio.

Si todo aquello pasó pero no y fue sin ser
qué hacemos ahora con esto que no es.
Ahora que nada es real y es tan serio,
después de que cada día nos juremos lealtad.

Y basta de romper cuerdas en tu nombre,
de rasgar la garganta en mitad de la noche
de escribir como escape, por cierto mediocre
imaginando un ligero y tránsfugo roce.

Basta de excusas y malos tragos solitarios.
A otro con ese cuento que este perro con pulgas 
ya sabe conseguir comida. A otro, que éste ya no ladra,
aúlla por cada día lejos de ti. Y se lame,
consciente del tesoro enterrado bajo tu sonrisa."

+Eso no lo has escrito nunca.

-Tienes razón, eso me lo acabo de inventar, pero no dirás que no es maravilloso que con sólo mirarte pueda inventarte de esta manera.

+Siempre voy a perder, ¿verdad?

-Siempre es mucho tiempo, querida.

+Ya... Oye tú...

-Dime...

+Que eso...

Se volvieron a mirar y sonrieron.

-Sí yo también... eso.

[...] 

Monday, August 29, 2016

Una última canción

Ya que vinimos y fuimos
vámonos pronto sin miedo
cada uno a su vida,
sin ningún tipo de lamento.

Cojo un par de sueños que me dejé
andan marchitos entre tus sábanas
voy a olvidarme de que esperé
tú por favor guarda en secreto mis canas.

Un día de espejismo, quizás de más,
la suerte del principiante
maldita pasajera con aires de sirena
aún no aprendí tus maneras.
Esa gula desmedida de alegría
esa sonrisa tonta con la maleta lista
esperando el tren de vuelta que te traía
dónde sólo encontré humo y ceniza.
Quizás sea la tradición que acecha
impaciente en cada esquina
demasiadas veces disfrazada
con aire fresco y manto de alegría.

Gasté mis peros y mis excusas
ya tengo las cajas embaladas
listas para dar tumbos de ciudad en bar
hasta el próximo espejismo.

Sin embargo, vieja amiga,
démonos un último placer
saca ese alivio tuyo del fondo
que ya tengo la guitarra y cerveza fría.
Que se una tu amigo,
que mira desde la lejanía
tú marcas el compás como solías
yo te sigo, un último viaje.

Sale el sol y el día llama,
me retiro, con una sonrisa
la ironía del sirviente
hasta siempre, de mi pluma.

Monday, July 25, 2016

Un día más en la oficina

Una semana más en la oficina
donde María escapa a la rutina
Ester teclea y aún se imagina
en brazos de su mochila
lista para emprender una nueva vida
sin ataduras, deberes ni ira.

Una semana más en la oficina
Carlos mira a María sueña con su sonrisa,
si sólo... si sólo le diera una cita...
¿Cómo puede la maldita
día tras día ser tan adivina?
Un segundo, magia: una caricia.

Un día más en la oficina
Carla escribe las noticias
se la ve por fin decidida,
es hora de hablar con Ester, suspira,
sus ojos lindos se iluminan,
quizás por fin tenga una familia.

Un día más en la oficina
yo cojo el libro soy el que contabiliza
miro a los demás, lo pongo en tinta
los números cuadran, sus historias.
La mía es pura narrativa,
esperar, ley universal maldita.

El nada en quien nadie se fija,
sumas y restas en cuadrillas
corazón a cambio de cortesía.
Soy el que escribe, lleno páginas vacías
ajeno a esta tierra baldía
soñándome libre: es un día más en la oficina.

Tuesday, July 12, 2016

Temps de mar, temps de vent i sal

Són temps de mar.
Temps de vent i sal.

Mars que ens xiuxiuegen
nits de taula i família
cavalcant, cercant la vida
que s'amaga en la quotidianitat del dia a dia.

Són temps de mar.
Temps de vent i sal.

Vents que amb el seu sospir
ens recorden que mai es tria fugir.
Mirant l'horitzó, atrevint-se a gaudir
esprement les imatges perdudes del paradís,
del teu somriure d'ahir.

Són temps de mar.
Temps de vent i sal.

Sal, amarga lliçó de vida.
Els crits, els plors, les morts i la injustícia
allà per on l'ésser humà camina.
L'Esperança pateix, una mica tímida
encara espera la seva crida.

Són temps de mar.
Temps de vent i sal.

Monday, July 4, 2016

No hay tanto pan.

Ni para los chorizos ni para Omar
no hay pan, no hay pan
un niño culpable de rezar el Corán.

Un pequeño que ya conoce el mar
por su viaje, por el que creó de tanto llorar
Ni él ni sus hermanas… no hay pan.

Tampoco para mi amiga Iris,
cuya rabia no pudo proteger su casa
puta estafa, perdón, dije crisis.

La misma que dejó sin cama
a mi abuela que murió de tisis
el derecho a la vida, sólo hasta que nazcas.

Pero habrá pronto un castigo,
y votos para la justicia
en este presente baldío.

Que no descansen sus avaricias
el pueblo aún no acabó su camino.
No nos dimos por vencidas.

Las calles volverán a iluminar ardiendo
a pesar de todos los sin perdón
que defienden este estercolero.

Los que anteponen la vida de un contenedor
antes que la de su vecina del tercero
No extraña, no deben soportar su propio hedor.

Ni para los chorizos ni para Omar
no hay pan, no hay pan
pero de él aprendí que siempre se puede volar.